Los sindicatos griegos se movilizan contra el nuevo programa de ahorro y convocaron una huelga general para este viernes y sábado, informaron las dos mayores centrales de trabajadores del país que representan al sector privado (GSEE) y a los empleados públicos (ADEDY).
Los comunistas griegos instaron a la población a sublevarse contra las medidas previstas por el gobierno del primer ministro, el tecnócrata Lucas Papademos y agrupaciones de izquierda llamaron a manifestarse en las calles.
El martes, miles de personas participaron en una huelga general contra el nuevo programa de ajustes y se movilizaron masivamente en las principales ciudades del país.
Tras una negociación de más de siete horas, los representantes de los principales partidos integrados en el gobierno de coalición dieron su aprobación al nuevo paquete de ajuste, pero dejaron fuera el recorte de las jubilaciones.
Según dijeron fuentes del ministerio de Finanzas a DPA, la "troika" de acreedores internacionales -Unión Eurpea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo- otorgó 15 días de tiempo para encontrar una alternativa a ese recorte suprimiendo otras partidas, aunque esto no fue confirmado oficialmente.
En la tarde de este jueves se reunirán los ministros de Finanzas del Eurogrupo en Bruselas para analizar el problema de Grecia.
Atenas está tomada por la protesta social desde hace dos años y hoy, con casi un 30% de la población griega bajo el umbral de la pobreza, tres años de recesión y más de un 20% de desocupados, la dirigencia gremial del país advierte que no bajarán los brazos ante la amenaza de nuevos ajustes.
Este jueves por la mañana, un centenar de trabajadores de la compañía pública de electricidad, también en huelga, protestó ante el Parlamento griego contra la privatización de la compañía de energía, uno de los elementos del amplio programa de ajuste fiscal para Grecia.
Yiannis Maravelakis, del sindicato del sector, no ve demasiado sentido a lo que va a ocurrir este jueves en Bruselas. "Esto no es ninguna negociación, Europa y el FMI son la misma cosa, sólo quieren romper nuestra resistencia. Sólo sirve estar dentro o fuera del euro si es con nuestras condiciones", aseguró.